Bestiario de las mamacitas: los niños tiranos

Ximena Sierralta*

Este es el primero de un par de posts que publicaré sobre mis personajes favoritos del mundo de la maternidad/paternidad. No busco ofrecer opinión experta porque no la tengo. Sólo quiero compartir algunas reflexiones y recoger sus opiniones.

Me he topado con varios artículos que advierten sobre los peligros de criar un niño tirano (también conocido como Síndrome del Emperador). Este Bebé de Rosemary en etapa pre-escolar sería un despótico energúmeno, en extremo mimado, que insulta, amarga la vida de los padres y es incapaz de sentir culpa o empatía. ¿Cómo reconocerlo? se preguntan desesperados los progenitores. Aquí mi definición predilecta usada por varias páginas web y atribuida a Zona Pediátrica : Inteligente, rápido y contestatario, no acepta el límite de su autonomía y estalla escandalosamente ante la menor frustración. Padres dedicados y afectuosos, hiperatentos, le hablan como iguales, explicando y justificando cualquier decisión que tomen y consultando democráticamente su joven voluntad.

He encontrado otras características. Cuantos más checks tengas, más deberás temer mi querido/a padre/madre:

-        Sentido exagerado de lo que les corresponde y esperan que todos lo atiendan.

-        Baja tolerancia a frustración, aburrimiento, demora o negación expresada con rabietas, ataques de ira, insultos y/o violencia.

-        Muy centrados en sí mismos y creen que son el centro del mundo.

-        Culpan a los demás de lo que hacen y esperan que los otros solucionen sus problemas.

-        Piden, piden y piden.

-        Les cuesta sentir culpa o remordimiento por sus actos.

-        Tachan a los padres de injustos, malos, etc.

-        Les cuesta adaptarse a las demandas de la escuela.

-        Cumplen los criterios de algún trastorno conductual o mental grave.

-        Es egocéntrico, egoísta, con necesidad de llamar la atención.

-        Atemoriza a los padres mediante pataletas (si es pequeño) y amenazas de fuga y/o autolesionarse (si es mayor).

 Los cientos de links que aparecen al googlear "niños tiranos" dicen que este problema se puede manifestar desde los 3 años. Mi impresión es que las listas de características mezclan irresponsablemente patologías (un trastorno conductual grave o la autolesión no son señal de "tiranía" y deben ser tratados profesionalmente) con conductas de muchos niños (y adultos) de aquí o de la China. Entonces ¿quién sería un niño NO tirano? ¿El que se queda calladito en el restaurante mientras sus papás piden entrada, segundo, postre y pousse café? ¿El que no pide que le compren algo cuando lo llevan a una juguetería? ¿El que nunca hace rabietas? ¿El que termina todas las tareas el viernes por la tarde? Yo creo que la mamá o papá que vea durante dos días a su hijo/hija portándose así probablemente corra a llevarlo al médico.

Y no me vengan a decir "en mi época era diferente". Sus mamás o papás estarán felices de hacerles un recuento de lo insoportables que eran. Evidentemente antes uno tenía otros hábitos, una vida más al aire libre, menos televisión, familias más grandes, menos estímulos pero son otros tiempos y nos toca ajustarnos y sacar lo mejor de eso.

Lo que me apena es que parece que en estos tiempos es común poner etiquetas generalmente peyorativas a nuestros hijos (muchas veces acompañándolas de medicación prescrita con una ligereza que da miedo). Hiperactivo, con déficit de atención, con problemas de lenguaje o socialización, egocéntrico o tirano. Recomiendo ver este sensacional video sobre los rótulos que les ponemos a nuestros hijos/as.

Mi hijo de 18 meses está en una etapa de quitar los juguetes a todos. Podría rotularlo como posesivo y egoísta pero los niños escuchan todo y se acostumbran a definirse a partir de las etiquetas que les damos. Con su papá preferimos pensar que se le va a pasar y hemos decidido exponerlo a más niños para que poco a poco aprenda a compartir. Espero que sea suficiente.

Hay niños más tranquilos que otros y unos tienen personalidades más dominantes. A unos les gusta más leer que jugar futbol y no a todos les gusta ser el centro de atención. En mi opinión eso no se debe a una opción de crianza sino a su propia personalidad. Hay niños y adultos tímidos, hay niños y adultos insoportablemente demandantes, hay niños y adultos que aman ser el alma de la fiesta y ya está. Así somos.

Pero volvamos a los niños tiranos. ¿Cómo se gesta un niño tirano? Según las (demasiadas) páginas web de crianza disponibles, estos niños son sobreprotegidos y se acostumbran a nunca recibir un no como respuesta. Estas páginas dicen que suelen pasar mucho tiempo solos (parece que los hijos únicos son el grupo de riesgo) y cuidado: de 5 tiranos, 4 son hombres (no he podido encontrar el sustento).

¿Cómo "reconvertir" al mini tirano? o como dicen algunas páginas, ¿cómo ponerlo en su sitio? Las soluciones que he encontrado aquíaquí y aquí son un poco simplonas y genéricas: ejercer autoridad parental sin autoritarismos, desarrollar su sentimiento de culpa, saber negociar las situaciones conflictivas, mejorar la tolerancia a la frustración, establecer límites y reglas claras que regulen la convivencia familiar, mostrarse persistente en las decisiones, animarle a conseguir autonomía; etc.

Es importante reconocer que los trastornos de personalidad, el bullying, el maltrato a los adultos mayores, la imposibilidad de algunos niños/adolescentes de respetar reglas sociales mínimas existen y requieren atención y seguimiento profesional (hace poco publicamos un post estremecedor sobre niños "malos"). Es deber de las familias y en segundo plano del sistema educativo identificar posibles patologías o dificultades y ofrecer apoyo profesional aún si hubiera dudas. Pero parece que ahora cualquier comportamiento es una señal de alerta y lo que antes se consideraba parte de la niñez hoy es un posible riesgo que no se puede dejar pasar "impune".

Yo creo en la importancia de decir NO pero creo que en muchos casos sí se puede razonar con un niño/a, incluso de menos de dos años. Sin embargo, hay cosas innegociables como no pegar, no gritar o insultar, ayudar a limpiar, etc.

No existen los niños perfectos y siempre me río cuando escucho a una mamá/papá decir "mi hijo/a es buenísimo/a, nunca me da problemas". Ningún papá o mamá, por más cool que sea se va a librar de un berrinche pero creo que deberíamos reconocer que muchas rabietas se originan porque no atendemos a tiempo necesidades básicas como alimento o sueño (especialmente en los más chicos).

En el aspecto psicológico sinceramente yo lo único que quiero es que mi hijo sea feliz y buena persona. En el aspecto académico me basta con que no sea un vago. Finalmente, tal vez se deba a que no soy experta pero no he escuchado a ningún asesino en serie o delincuente convicto decir que sus papás lo quisieron demasiado.

El siguiente capítulo de mi bestiario de las mamacitas tratará sobre otro ser mitológico: la mamá helicóptero.

*Mamacita residente